En el sector alimenticio ecuatoriano, la calidad y la seguridad no son opcionales: son requisitos fundamentales. Dos conceptos que suelen aparecer en etiquetas y registros sanitarios son la clasificación de “Embutido Tipo 1” y la certificación BPM. Pero, ¿qué significan realmente?
¿Qué es un embutido Tipo 1?
En Ecuador, los embutidos se clasifican según normas técnicas que regulan su composición, calidad de materias primas y contenido cárnico.
- Un embutido Tipo 1 es la categoría de mayor calidad dentro de esta clasificación. Se caracteriza por:
- Alto porcentaje de carne magra como ingrediente principal.
- Uso limitado de subproductos o extensores.
- Cumplimiento de parámetros específicos de proteína, grasa y humedad.
- Procesos controlados que garantizan textura, sabor y valor nutricional superiores.
Esta clasificación busca proteger al consumidor, asegurando que el producto cumpla estándares técnicos definidos por la normativa sanitaria vigente en el país.
¿Qué es la certificación BPM?
La certificación BPM (Buenas Prácticas de Manufactura) es un sistema obligatorio en Ecuador para las empresas que elaboran alimentos procesados.
Las BPM establecen un conjunto de normas y procedimientos que garantizan que los productos sean elaborados en condiciones higiénicas adecuadas y bajo controles estrictos de calidad.
- Entre los aspectos que evalúa la certificación BPM se encuentran:
- Infraestructura adecuada y áreas de producción diferenciadas.
- Control de higiene del personal.
- Manejo correcto de materias primas y almacenamiento.
- Control de plagas.
- Procesos documentados y trazabilidad.
- Programas de limpieza y desinfección.
Esta certificación es supervisada por la autoridad sanitaria competente y es requisito indispensable para obtener y mantener el registro sanitario de alimentos en el país.
¿Por qué es importante para el consumidor?
Cuando un producto indica que es Tipo 1 y que fue elaborado bajo BPM, el consumidor puede tener mayor confianza en que:
- Está adquiriendo un alimento de mejor calidad composicional.
- El producto cumple normas técnicas oficiales.
- Fue elaborado bajo estándares que reducen riesgos de contaminación.
- Existe control y trazabilidad en su proceso de producción.
En un mercado cada vez más competitivo y exigente, estas clasificaciones y certificaciones se convierten en herramientas clave para proteger la salud pública y elevar el estándar de la industria alimentaria ecuatoriana.